El requerimiento que se publicó ayer por la tarde es mucho más claro y contundente que la simple petición de información de la que inicialmente se hablaba. Sí, exige al President de la Generalitat que aclare si declaró o no la independencia, pero además le requiere -y esto es lo determinante- que proceda al cumplimiento de sus obligaciones constitucionales y legales y que cese en sus actuaciones gravemente contrarias al interés general de España.
Así se satisface, sin duda, la exigencia del art. 155 de la constitución y se da el primer paso del procedimiento previsto en el artículo para restablecer la legalidad y obligar a la Comunidad al cumplimiento forzoso de sus obligaciones.
Si el President no responde o lo hace de cualquier otro modo que no sea negar la declaración de independencia, se pasará a la segunda fase: la tramitación en el Senado.
Aquí se da curso, en primer lugar, a la propuesta de medidas concretas que plantea el Gobierno. Primero habría de tramitarse en la Comisión General de las Comunidades Autónomas o en una que se constituya ad hoc, aunque esta segunda opción llevaría más tiempo. En ambas, el President puede formular alegaciones. De ahí pasaría a debate y votación en sesión plenaria.
Por lo pronto, el president Puigdemont tiene de plazo hasta el lunes a las 10:00 para confirmar si declaró o no la independencia. En caso afirmativo, el plazo para revocar dicha declaración expira el jueves a las 10:00.
Hoy el President de la Generalitat ha publicado en su cuenta de Instagram, una foto de peones de ajedrez.
