Esta semana he escrito en Lawyerpress sobre la lucha contra el terrorismo desde el Derecho. Alguno podría pensar que los terroristas no deberían tener derecho alguno y que una sociedad democrática se suicida brindando a los terroristas recursos e instrumentos que pueden utilizar contra el Estado. En realidad, sucede lo contrario. Solo desde el Derecho –con su sistema de medidas de excepción, sí, pero también con sus controles- puede legitimarse la lucha contra este enemigo abominable. Hay una diferencia insalvable entre la tiranía del Estado Islámico y las democracias occidentales y, por eso, no podemos convertirnos en aquello que aborrecemos. Debe haber medidas de excepción para tiempos excepcionales pero no pueden suponer un retroceso ni una traición a lo que Europa y Occidente mismo representan.
