Con motivo de la cuestión de Cataluña –y la lamentable debilidad que durante años ha mostrado el Estado a la hora de afrontarla- he recordado esta pieza que José Luis S. Saliquet (aka @verdadesofenden) publicó hace un par de años evocando las figuras de Azaña y Negrín y su oposición frontal al “descuartizamiento” de España que algunas fuerzas republicanas pretendían. La unidad nacional fue una de las grandes líneas de fractura entre los defensores de la II República Española. Como sucedió con la tensión entre guerra y revolución –y qué debía hacerse primero- la lucha contra Franco aglutinó a quienes apenas tenían nada en común aparte de un enemigo.
Creo que os interesará leerlo en estos días.
