Otro ataque a la libertad religiosa

La parroquia de Santa María de Nazaret, en el madrileño barrio de La Gavia, cerca de un gran centro comercial, ha aparecido profanada con pintadas en los muros exteriores del templo, que apenas es un local prefabricado muy modesto. Allí hay también una imagen de Cristo expuesta al aire libre. También la han pintarrajeado. Se pueden figurar lo que decían las pintadas: “La única iglesia que ilumina es la que arde”.

Esto debería preocuparnos a todos los juristas y, en general, a todos los ciudadanos. Es un ataque a la libertad religiosa cuyo significaod no puede escaparse a nadie. Más allá del acto vandálico, es un acto de violencia cuya inspiración de odio se revela en la selección del objetivo dañado.

Escribo sobre ello en La Gaceta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *